Detrás de OROIMEN
Me llamo Mari Fernández, soy natural de Getxo y OROIMEN nace de una forma muy personal de entender el diseño, los espacios y los objetos que nos rodean.
Todo comienza con una idea. Y esta fue la mía.
Tras estudiar Bellas Artes, continué mi formación en el ámbito del desarrollo digital y el diseño de producto. Llevo casi 25 años trabajando en proyectos de diseño y desarrollo, especialmente vinculados al mundo audiovisual, editorial y de la comunicación, colaborando con grandes marcas y equipos multidisciplinares.
Durante todos estos años he trabajado transformando conceptos en experiencias, imágenes y productos; pensando no solo en cómo se ve algo, sino también en cómo funciona, cómo se utiliza y qué sensación transmite. Ese modo de entender el diseño está también en el origen de OROIMEN.
[HUECO FOTO] Retrato de Mari Fernández — sustituir por foto real
Una casa no solo se ve.
También se siente. Y también se recuerda.
El origen de OROIMEN
OROIMEN significa recuerdo. El nombre resume la idea que da sentido al proyecto: la capacidad que tiene un aroma para devolvernos, casi sin avisar, a un lugar, una persona o un momento determinado.
Una casa. Un jardín. La ropa recién lavada. La madera. Una tarde de verano. Una mesa compartida. A veces basta un olor para recuperar un instante que creíamos olvidado.
Esa conexión entre aroma, emoción y memoria es el punto de partida de OROIMEN. Por eso, cuando desarrollo una vela, no comienzo únicamente por cómo debe oler: primero pienso en el momento, la atmósfera y la sensación que quiero representar. Después llega el aroma.
Diseño, recipientes y packaging
La ilustración también forma parte de mi lenguaje creativo y en OROIMEN tendrá una presencia especial, sobre todo a través del packaging y del universo visual de cada colección.
No entiendo la ilustración como un simple adorno. La utilizo para sugerir una atmósfera, reforzar la personalidad de cada vela y prolongar su historia más allá del aroma. Por eso el packaging forma parte del producto: es una extensión de su identidad y de la manera en que quiero que se experimente y se recuerde.
Lo mismo ocurre con los recipientes. Cada uno es un diseño propio, moldeado por mí: la forma, el material, el peso en la mano. No son un envase neutro para la cera, sino un objeto con su propia voz. El barro, la cerámica o el cristal hablan tanto como el aroma que contienen.
[HUECO FOTO] Mari trabajando — recipientes, moldes o packaging — sustituir por foto real
Diseñar también con el olfato
Durante años he trabajado con composición, color, tipografía, fotografía, materiales, interfaces y producto. Con OROIMEN incorporo una dimensión más: el olfato.
El aroma se convierte en otro material de diseño.
Cada colección parte de una idea, un momento o una sensación y busca traducirlos a través del perfume, la luz, el recipiente, el color, la ilustración y el packaging. La vela deja de ser únicamente una fuente de aroma para convertirse en una pieza que forma parte del espacio y de la experiencia de habitarlo.
Del concepto al objeto
OROIMEN reúne muchas de las cosas que han formado parte de mi trayectoria: diseño, desarrollo de producto, ilustración, experimentación, materiales, comunicación y construcción de marca.
Me interesa especialmente ese recorrido que lleva de una idea inicial a un objeto real: un objeto pensado para formar parte de una casa, crear una atmósfera y, quizá con el tiempo, quedar asociado a un recuerdo.
Para mí, OROIMEN no consiste simplemente en crear velas que huelan bien. Consiste en diseñar con aroma, luz, imagen y memoria.
[HUECO FOTO] Vela o recipiente terminado — sustituir por foto real
OROIMEN
Velas aromáticas para decorar, habitar y recordar.